El tiempo entre costuras

Si algo ha quedado claro después del resultado que nos ha dejado el plebiscito de Italia, es que no es buen tiempo para los referéndums. Todos los que ha convocado el Gobierno, desde el Brexit hasta el del país de la pasta y la moda, pasando por el de Colombia, los ha perdido. En Italia, no estaba claro si se votaba contra la reforma constitucional o contra Matteo Renzi. En cualquier caso, la dimisión del presidente italiano debe ser elogiada, más aún cuando nos encontramos en un tiempo en el que los que gobiernan parecen querer aferrarse a sus cargos, como si tuviesen sus traseros cosidos a la silla de Poder. 

Y Poder es el verbo que mejor parece conjugar el Gobierno del Partido Popular, que sabe que puede hacer lo que le venga en gana sin que ello le ocasione pérdida de votos. Aunque, más que “poder”, se les da mejor “podar”. Y, es que, después de haber jurado y perjurado (otra vez) que no iban a subir los impuestos (otra vez), han vuelto a sacar las tijeras (otra vez) y se han puesto a hacer manualidades, aunque, en lugar de recortar empezando desde arriba, han agujereado los bolsillos del contribuyente a base de una subida de impuestos (otra vez). Sí, el PP, nos ha vuelto a engañar. Aunque ya vale de echarles siempre la culpa a los de Rajoy. Y, es que, como dijo Anaxágoras en su día, “si me engañas una vez, la culpa es tuya; si me engañas dos, la culpa es mía”. Parece que la gente está conforme y no se queja, aunque alguno me recordará eso de: “Manuel, como me voy a quejar, si, a base de leyes, tengo la boca cosida”.

Y parece que las leyes no son iguales para todos. Vosotros diréis, “qué novedad”. Pues no, no es novedad. Como tampoco lo es que un jugador haya hecho trampas para no pagar impuestos. Ayer fueron Neymar y Messi, hoy son Pepe, Coentrao y Cristiano Ronaldo. De este último, se habla de hasta 150 millones desviados a las Islas Vírgenes que, si ya eran un paraíso sexual, ahora son, también, paraíso fiscal. Es cierto, como siempre y ante todo, se debe hablar siempre de presunción de inocencia, aunque, pase lo que pase, el hecho de que se le acuse de haber evadido millones de euros que cobró en derechos de imagen, ha dañado ya, precisamente, su imagen. Hablando de imagen, decía Oscar Wilde, que “Lo elegante es lo que uno lleva. Lo que no es elegante es lo que llevan los demás”.

Y, cuando de elegancia se trata, hay que destacar a la audiencia de OBAMA’S CHANNEL, a la que nunca nos cansaremos de agradecer su calurosa acogida, sobretodo por el tiempo en el que nos encontramos, un tiempo entre costuras, o entre descosturas, mejor dicho, en el que hace falta gente valiente que se atreva a enhebrar y coser un mundo necesitado de remiendo. Y no os creáis que es algo de otro mundo. Basta compartir tu tiempo con alguien que lo necesite y, por qué no, hacer un bordado juntos.

Disfruten de la Vida. Disfrútenla, en positivo.

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