Obama's Channel Artículo 7

Desahucios que desquician

Obama's Channel Divisor Negro
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Que la crisis no afecta a todo el mundo de la misma forma es algo que nadie duda. Y una de las muchas cosas que no entiendo es cómo hay gente que se puede llegar a hacer más rico en tiempos de recesión económica que en tiempos de bonanza. Es decir, hay gente a la que le conviene (le beneficia, por mejor decir) que “las cosas vayan mal”. Pero hay un gran sector, la mayoría de todos nosotros, que sufren de manera sangrante las consecuencias que se derivan de los duros momentos que estamos atravesando. De entre todos los que lo pasamos mal, hay quienes lo pasan aún peor, aquellos que son obligados a abandonar “sus casas”…

Desde hace cinco años a esta parte, son ya más de 400.000 familias las que han sido desahuciadas, expulsadas de “sus hogares”, y lo pongo “entre comillas” porque según la Real Academia, desahuciar es “quitar a alguien toda esperanza de conseguir lo que desea” o “despedir al inquilino o arrendatario mediante una acción legal” (en ambos casos, queda claro que la propiedad no es del desahuciado).

Para intentar resolver el problema (o poner un parche), al menos durante dos años, el gobierno del Partido Popular ha propuesto que “podrán beneficiarse familias numerosas, mono parentales con dos hijos, con algún menor de tres años a su cargo, con personas con una discapacidad superior al 33% o dependencia que incapacite permanentemente para trabajar y si se dan algunos supuestos de violencia de género. También podrán acogerse deudores en paro y que hayan agotado la prestación por desempleo, las unidades familiares en las que convivan con el deudor una o más personas unidas al titular de la hipoteca o a su cónyuge por parentesco o vínculo hasta tercer grado de consanguinidad y que estén en situación de discapacidad, dependencia o enfermedad grave que incapacite para trabajar. Todos ellos con unos ingresos menores de 19.000 euros anuales”. ¿Qué pasa con los demás, por ejemplo con  aquellos que ganen 20.000 euros o con aquellos que ya han perdido sus casas?

Sin duda alguna, este tema es bastante duro y frágil, y dicha antítesis se debe a lo complicado que es aunar los intereses comunes de todas las partes implicadas. Es muy fácil decir ahora que “qué malos son los bancos, qué poco corazón, cómo pueden echar a la gente, qué vergüenza” o mandarles recuerdos a sus difuntos. Pero hay que tener una cosa clara, los contratos están para cumplirse, por muy injustos que éstos sean. No nos vamos a poner a discutir (por cuestiones de tiempo) si la culpa es de aquellos que, sin poder permitírselo iban a pedir préstamos para meterse en una hipoteca de 1.000 euros al mes cobrando 800 euros, ni de aquellos que concedían créditos a personas que sabían no iban a poder devolvérselos simplemente porque “España va bien”.

Figuraos que tenéis una casa, un local y lo alquiláis a otra persona. Vosotros, obviamente, querréis ganar el máximo posible. Si llegado un mes vuestro inquilino no os paga, seguramente le aviséis una vez pero, a la siguiente, podréis optar por avisar a la policía y, finalmente, echarle por impagos. Suena fuerte compararlo con lo que está pasando con los bancos, pero yo así lo veo.

Pero muy grave y preocupante es la situación de los suicidios, el último acto desesperado que le queda a alguien cuando no tiene capacidad para afrontar los problemas. Para no llegar a esos extremos, algo hay que hacer. Pero estas medidas que ha tomado el Partido Popular no dejan contento, como ya he dicho, a nadie. Salvo a periódicos como El Mundo, ABC o La Razón (curioso que sólo lo aprueben los diarios con ideología “de derechas”).

Que los banqueros son “muy mala gente y ponen cláusulas con las que van a pillar”, cierto, pero también es verdad que los contratos están para cumplirse, y no me parecería justo ir perdonando a todo el mundo las deudas, porque entonces, ¿para qué sirve un contrato si se que si no cumplo no va a pasar nada? En ese caso, habrá que reforma las leyes para poner cláusulas menos abusivas, eso sí.

Que nadie me malinterpete, ni soy banquero ni tengo familia trabajando en los bancos y estoy totalmente en contra con las medidas que está tomando este gobierno, pero algo hay que hacer, y mejor esto que nada; y soy partidario de que se cumpla con aquello que se ha firmado pues, una vez has firmado, estás dando por sentado que has leído y estás conforme con lo que pone en el papel, por muy pequeña que éste tenga la letra. Todo para que, como ha dicho el Ministro de Economía, Luis de Guindos, “se cumpla el objetivo del Gobierno, que es que nadie se vaya de su casa”. Y, añado yo, una vez que te han quitado la casa, la deuda debería quedar saldada. Que los desahucios no lleven a nadie más al desquicio.

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